Este cheesecake de mango helado te vendrá genial para este verano, es una autentica maravilla y ¡entre más frio este, más se parecerá a un helado!
Las barritas de cheesecake de mango sin hornear cuentan con una base crujiente de frutos secos, solo de pensarlo se me hace la boca agua… Es muy fácil de hacer, pero necesitarás un triturador de alimentos o una licuadora.
No hay nada mejor que un postre frío, con fruta y fresco en un caluroso día de agosto. ¡No tardes en poner en practica este cheesecake de mango helado, te encantará!
Nota:
Si utilizas mango congelado asegúrate de descongelarlo por completo y que haya soltado todo el liquido de congelación.
Puedes guardarlo tapado en el frigorífico durante 3 o 4 días y en el congelador hasta 2 semanas. Siempre que lo congeles recuerda sacarlo del congelador 30 minutos antes de consumir.
- Tiempo de elaboración: 25min
- Raciones: 9
- Tiempo de frío: 4/5 horas mínimo
Ingredientes
Para la base:
90gr de anacardos naturales
50gr de avellanas tostadas sin sal
30gr de aceite de coco
50gr de dátiles
Para la cheesecake:
100gr de miel cruda
60gr de mango deshidratado en rodajas
Una pizca de sal fina
460gr de queso crema a temperatura ambiente (tipo philadelphia)
200gr de mango fresco, pelado y cortado. (Esta cantidad suele ser 1 mango mediano).
200gr de nata para montar de materia grasa del 35% bien fría
Crema de mango y chocolate:
100gr de mango pelado y cortado en trozos
100gr de chocolate blanco
Elaboración
Forra un molde para hornear cuadrado de aproximadamente 20cm con papel vegetal, dejando un saliente por todos los lados para que te sea mucho más fácil de sacar.
Tuesta los anacardos, puedes tostarlos en una sartén removiendo constantemente o bien en el horno a 180ºC unos 7 a 8 minutos. (Si no has conseguido avellanas tostadas, deberás tostarlas también). Por otro lado prepara los dátiles en agua caliente durante unos 10 minutos.
Tritura los anacardos, las avellanas y los dátiles en un procesador de alimentos, el resultado es una masa un poco arenosa. Cuanto más finamente molido este, mejor. Agrega el aceite de coco y vuelve a triturar hasta que se compacte todo.
Añádelo al molde y presiona la mezcla extendiéndola por toda la base. Déjalo reposar en el frigorífico.
Para la cheesecake:
Tritura el mango deshidratado hasta que este muy fino. Agrega la miel y la pizca de sal, licúa hasta que este todo integrado.
Agrega el queso crema y el mango fresco, pelado y troceado. Licúa hasta que esté completamente suave, raspa los lados y en el fondo según lo veas necesario.
Por otro lado, en un tazón grande, con unas varillas eléctricas monta la nata hasta que se formen picos medianos. Agrega la nata poco a poco a la mezcla del mango. Mezcla suavemente con una espátula de repostería hasta que se combine por completo, el resultado será una crema muy suave y cremosa. Extiende sobre la base y alísalo.
Congela durante unas 4 o 5 horas o durante toda la noche. Desmolda y prepara la crema.
Para la crema:
Muele el mango en la licuadora y caliéntalo en un cazo. Cuando este empezando a hervir, retíralo del fuego y agrega el chocolate en trozos, remueve hasta que este derretido del todo.
Con ayuda de una cuchara ve esparciendo por encima de la chessecake y déjalo reposar en el frigorífico 30 minutos.
¡Disfruta de tus barras cheesecake de mango helado!







